El cumplimiento de las obligaciones tributarias constituye un pilar para la transparencia y la equidad en la relación fisco-contribuyente. Bajo esa premisa, la Norma para el Aseguramiento sobre el Cumplimiento de Obligaciones Tributarias (NACOT), emitida por el Consejo de Vigilancia de la Profesión de la Contaduría Pública y Auditoría (CVPCPA), define criterios técnicos y éticos que orientan la auditoría fiscal en El Salvador, estableciendo un marco de actuación profesional para evaluar el grado de cumplimiento de las obligaciones formales y sustantivas conforme al Artículo 129 del Código Tributario. A diferencia de la auditoría de estados financieros, cuyo objetivo es opinar sobre la razonabilidad de la información financiera, la auditoría fiscal se enfoca en verificar la correcta observancia de deberes tributarios y culmina con dos productos diferenciados: el Dictamen Fiscal, que recoge la opinión profesional del auditor, y el Informe Fiscal, que documenta los procedimientos aplicados, el alcance del trabajo y los hallazgos obtenidos.

Dentro de los elementos más relevantes de la NACOT destaca su énfasis en la independencia del auditor fiscal como condición indispensable para preservar la objetividad del aseguramiento. En particular, el numeral 4.1 incorpora una restricción orientada a prevenir conflictos de interés: las firmas no deben aceptar encargos de auditoría fiscal cuando, de manera simultánea, prestan al mismo contribuyente servicios relacionados que puedan comprometer la imparcialidad del juicio profesional, tales como estudios de precios de transferencia. Este criterio se alinea con los principios del Código de Ética de la IFAC, en la medida en que busca mitigar amenazas a la independencia (auto-revisión, interés propio o familiaridad) que podrían debilitar la credibilidad del dictamen ante terceros y ante la Administración Tributaria.

En esa misma línea, la normativa advierte que cuando el contribuyente realiza operaciones con partes relacionadas o con entidades ubicadas en jurisdicciones de baja o nula tributación, el análisis técnico correspondiente, incluido el soporte de precios de transferencia, debe ser desarrollado por profesionales independientes del auditor fiscal designado. Esta separación funcional refuerza la integridad del proceso, incrementa la confiabilidad de los análisis y contribuye a que la documentación que respalda el principio de plena competencia sea percibida como objetiva, consistente y defendible.

En síntesis, la NACOT no se limita a describir procedimientos: consolida un estándar de calidad y ética profesional para la auditoría fiscal, elevando el umbral de transparencia y fortaleciendo la confianza en los dictámenes emitidos. En un entorno tributario cada vez más técnico y exigente, su correcta aplicación favorece tanto al contribuyente, al ordenar y robustecer su cumplimiento, como al sistema fiscal, al promover mayor certeza, comparabilidad y credibilidad en la verificación del cumplimiento tributario.